
El Molí de l’Esquerrà ocupa el borde de Balaguer donde la ciudad se va deshaciendo en naves, almacenes y casas con terreno. Es zona de parcela grande, con vivienda de una o dos alturas, cobertizo anexo, patio de maniobra y, en muchos casos, un almacén agrícola o un pequeño taller pegado a la casa.
El acceso rodado es la ventaja evidente: calzada ancha, portón de paso y sitio para que el camión entre y gire dentro de la propia finca. Lo que crece aquí es el volumen, repartido entre la vivienda y todo lo que la rodea.
Vaciado de pisos en el Molí de l’Esquerrà
La vivienda de esta franja se levantó por fases: primero la casa, después el cobertizo y más tarde el cierre del patio o la nave. Eso deja distribuciones encadenadas, con puertas de paso entre cuerpos y niveles que no coinciden, y obliga a recorrer toda la parcela en la medición antes de calcular nada.
La escalera interior, cuando la hay, es corta y de tramo recto, y el grueso del contenido está a ras de suelo. Con el vehículo dentro de la finca, la mayor parte del encargo se carga sin más acarreo que unos pasos.
Casas con parcela
Vivienda de una o dos alturas con cobertizo, patio y portón de acceso rodado.
Almacenes agrícolas
Naves pequeñas con aperos, maquinaria y género guardado por temporadas.
Talleres familiares
Bajos con banco de trabajo, torno, estanterías y chatarra acumulada.
Camino del canal
Fincas dispersas con entrada propia y espacio para maniobrar el camión.
Muebles y enseres que retiramos
De una finca del Molí de l’Esquerrà sale de todo: aperos, maquinaria pequeña, motores, estanterías industriales, palés, bidones, perfilería, alambre y bobinas, además del mobiliario completo de la vivienda. El metal es aquí la fracción dominante y se clasifica en el propio patio, donde hay sitio de sobra para hacerlo bien.
Cuando asoma material que pide circuito propio —pintura industrial, aceites, un depósito o placas de un cobertizo antiguo—, queda anotado durante la visita, viaja a un gestor autorizado para esa fracción y ocupa su propia línea en el documento. Lo demás se reparte entre reventa, reutilización y planta autorizada.
Vaciados por herencia, venta o mudanza
Los encargos de esta zona llegan de familias que cierran una actividad: un taller que deja de abrir, un almacén que se vende, una explotación pequeña que se traspasa. También de herederos que reciben la casa con toda la parcela llena y necesitan entregarla despejada al comprador o a la agencia.
Es el tipo de trabajo donde más se agradece medir por cuerpos: casa, cobertizo, nave y patio se valoran por separado, con su volumen y sus horas, y así se ve exactamente qué parte aporta cada uno al total.
Cómo es el vaciado de un piso
La jornada empieza metiendo el vehículo dentro de la parcela y montando zonas de acopio por materiales: metal a un lado, madera a otro, voluminoso al fondo. Con espacio para clasificar sobre la marcha, la carga sale ordenada y cada viaje va completo, lo que reduce el número de portes.
Se vacía primero la nave o el cobertizo, después el patio y por último la vivienda, que es la parte que pide más cuidado con lo personal. Al final se barre lo cubierto y se recoge el suelo del patio antes de las fotografías de entrega.
Medición del vaciado
Tomamos metros y plantas, calculamos el volumen a mano de lo que hay en cada estancia, miramos si la finca tiene ascensor y comprobamos dónde puede esperar el camión. También anotamos qué material pide un circuito propio.
Documento con importe y fecha
Recibes una hoja con las partidas separadas —horas de equipo, viajes, tasas de planta— y el plazo de ejecución escrito al lado del total. Puedes leerla con calma, compararla o enseñarla en la notaría.
Jornada de vaciado según lo pactado
Llegamos con la gente y el vehículo calculados, protegemos rellano y peldaños, y sacamos apartando ya en el primer porte lo que sigue sirviendo, el hierro, la madera, el textil y la línea blanca.
Entrega barrida dentro de plazo
Barremos todas las estancias, hacemos fotos del antes y el después y devolvemos las llaves en la fecha comprometida, lista la vivienda para enseñarla, alquilarla o firmar.
Acceso y precio del vaciado de pisos
Aquí la partida grande es el volumen y no el acarreo. Con el camión a pie de puerta, las horas se van en clasificar y cargar, y el metal recuperado empuja la cuenta en dirección contraria. Por eso la medición recorre cuerpo por cuerpo y estima metros cúbicos reales, que es lo que después sostiene el importe y el número de jornadas escritos en la hoja.
Cuéntanos qué hay en la casa y qué hay fuera, y te decimos jornadas y total. Tienes cómo se clasifica cada material y también las preguntas sobre la cifra.
Preguntas frecuentes en el Molí de l’Esquerrà
¿Cuánto se tarda en vaciar un piso?
Un piso corriente de tres habitaciones en el Secà o en la Ribera, con ascensor y sitio para estacionar delante, se vacía en una jornada de trabajo, de la mañana a media tarde.
Cuando toca bajar por escalera, como pasa en buena parte del Centre Històric de Balaguer, la misma vivienda se va a dos, porque cada armario y cada colchón se convierten en un viaje a mano. Una casa de tres o cuatro alturas con buhardilla y corral llenos pide entre dos y cuatro jornadas seguidas.
Sea cual sea el caso, el plazo se calcula en la medición y se escribe en el documento junto al importe, así que sabes la fecha de entrega antes de dar el sí.
¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua?
En Balaguer y en los pueblos de la Noguera, una casa antigua de varias alturas se mueve habitualmente entre unos 900 y unos 2.200 euros, y lo que separa un extremo del otro es medible.
Suman las plantas sin ascensor, el volumen acumulado en buhardilla, corral, pajar y garaje, los kilos que solo admiten planta de tratamiento y cualquier material que pida circuito propio, como pintura vieja o un depósito de gasoil. Resta lo que conserva valor: mobiliario macizo, herramienta, hierro, electrodomésticos que arrancan o muebles con salida de segunda mano.
Todas esas partidas aparecen separadas en la hoja, de modo que se entiende de dónde sale cada euro y se puede comparar con calma.
¿Tu vivienda está en el Molí de l’Esquerrà? Te pasamos cifra y fecha por escrito
690 220 944